Una historieta Estenopeica
Hace algo más de un año que tuve mis primeras noticias sobre la fotografía estenopeica. Al principio no le presté mucha antención; básicamente, porque las primeras fotos estenopeicas que vi eran horribles. Bueno, supongamos que no eran tan feas pero lo cierto es que no eran de lo más atractivas. Entonces, pensé que no tenía sentido dedicarle ningún tiempo a hacer una cámara para sacar fotos mediocres.
Pero bué... Flickr de por medio, un día empecé a ver que se podían tomar fotos más o menos decentes con cámaras que no demandaban mucho esfuerzo de construcción; así que empecé a estudiar el tema... Enseguida me encontré en la necesidad de definir qué esperaba yo de mi cámara estenopeica.
La primera cuestión era definir el medio en el que se tomarían las fotografías. En ese momento, no sabía nada sobre el revelado de película blanco y negro; y en mi ignorancia sospechaba que se trataba de una alquimia difícil de dominar. Por este motivo pensé en que debía ser el laboratorio fotográfico del barrio el que se hiciera cargo del proceso de revelado, que lo hacen bastante bien. Además, no me resultaba para nada práctico el uso de papel fotográfico porque me obligaría a cargar y descargar la cámara en total obscuridad y no podría tomar sino una sola foto cada vez. Por estas razones, el requerimiento número uno para mi cámara estenopeica fue que usara rollos de película de 35mm tradicionales.
El siguiente paso era elegir el material con el que construiría la cámara. Hasta ese momento había estado viendo tres tipos de cámaras: la cámara lata de duraznos, la cámara cajita de fósforos y las cámaras de madera. La primera había quedado descartada desde el momento en que me volqué por la película 135 porque no veía la forma de hacer el mecanismo para pasar la película y exponerla dentro de la lata.
La cámara cajita de fósforos me resultó atractiva. Pero a mis ojos tenía un problema importante: la durabilidad. La cajita de cartón se deteriora muy fácilmente con el uso. Incluso algunas sirven para un solo rollo. A esa altura ya había descubierto en la red la
Populist de Nick Dvoracek y si bien me resulta una idea genial, no me atrajo nunca por ser de cartón.
Entonces... de madera. Me puse a mirar cámaras estenopeicas de madera y me encontré con que la mayoría de las cámaras eran para otros formatos de película pero ninguna para 35mm. Bueno, ninguna no; estaba la Zero Image 135 que te la podés comprar online a sólo U$100. Después, con el tiempo me enteré que también hay otras pero en ningún caso encontré a nadie que explicara cómo hacer la cámara. La cuestión es que me largué solo.
En realidad no usé madera sino MDF que para el caso es lo mismo. Empecé a tomar medidas de los rollos y a calcular el tamaño que debía tener mi cámara. Con bastante esfuerzo, en unos días llegué a esto:
Construyendo este primer prototipo me enteré de varias cosas. Primero, me pareció que iba por el buen camino porque pensé que con un poco más de dedicación podía llegar al resultado que buscaba. También, que todavía tenía que planear el sistema de avance y rebobinado de la película que no estaba para nada definido. Y por último, que la carpintería no es lo mío y menos con las herramientas que tengo, que evidentemente no son las adecuadas.
El proyecto pasó a una etapa de reflexión y replanteo...
Un tiempo después, alguien me sugirió que utilizara otro material: PVC espumado. Se trata de un plástico que se corta y se suelda muy facilmente. Viene en placas de gran tamaño en varios espesores. Pero se puede comprar en pedazos a medida en un comercio especializado. Además viene en varios colores.
Copiando el diseño de la cámara de MDF, en un par de días llegué a esto:
Una cámara estenopeica que funciona con película 135, con un sistema de avance y rebobinado, y con un estenopo agujereado en un pedazo de aluminio de una lata de cerveza.
Esta cámara funcionó y superó todas mis espectativas. Acá van unas fotos salidas del único rollo que saqué con ella:



Estenopeica 135
Los resultados que obtuve con la primera cámara fueron mejores de lo que esperaba. Nada de entradas de luz; las imágenes salieron mucho más nítidas de lo que pensaba; y lo más importante, calcular la exposición me resultó relativamente fácil. Pero todavía quedaban algunos detalles...
Primero, necesitaba un verdadero gran angular. La primera cámara tenía una distancia entre el estenopo y la película de 33mm. En el momento de construirla no lo sabía pero el ángulo que vé la cámara es el mismo que provoca un objetivo en una cámara de 135 cuya distancia focal sea la misma que la distancia del estenopo a la película. Ergo, mi cámara tenía un campo visual semejante a un objetivo de 33mm. Eso es un gran angular, sí, pero yo quería un ultra gran angular.
El problema que se presenta al acortar la distancia es que la cámara se hace más rápida. El número f se hace más chico porque está en relación con la distancia y con el diámetro del agujerito. Así que me puse a sacar unas cuentas de la mano de
Mr. Pinhole y me decidí por una distancia de 25mm. Aunque más tarde, construyendo la cámara, metí la gamba y me quedó de 22mm. ¡Excelente!
Otro de los detalles que necesitaba solucionar era que no tenía forma de pasar la película con precisión. El primer rollo lo hice girando toda una vuelta de perilla para cada foto. El resultado es que los primeros fotogramas quedan bien espaciados pero la distancia entre fotos va aumentando a medida que se avanza y termina habiendo mucho desperdicio de película.
Por ahí anda dando vueltas un sistema de contador que consiste en pegarle al rollito un pedacito de plástico que se va metiendo en las perforaciones de la película a medida que se avanza. Contando la cantidad de clics se puede pasar siempre la misma cantidad de película. Pero este sistema no me atrajo porque es algo que hay que hacerle a cada rollito que se mete en la cámara y yo quería que el contador de clics fuera parte de la cámara y no de los rollos. Como a esta altura ya conocía la
Populist, se me ocurrió implementar su contador de clics en mi cámara.
El próximo paso era hacer la cámara un poco más llamativa y ya que el PVC espumado viene de colores salí corriendo a comprarlo de color rojo... craso error.
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